Nota publicada en: http://www.elentrepiso.com/
Ocaso 2012 se formó en el año 2002 pero por diversas ideas y vueltas la banda consolidó su formación un par de años después, hacia el 2004. Los padrinos de la banda fueron Daniel "Piti" Fernández de Los Piojos y Martín "Tucán" Bossa, el tecladisca de Attaque 77, quienes colaboraron en la grabación del primer demo de la banda. Su debut discográfico anda dando vueltas por los circuitos alternativos desde hace más de 20 meses y fue editado el año pasado con buenas críticas.
La banda aporta su mirada al rock con impronta beatle y conjuga bellas melodías y una melancolía inusual en el pop de estas pampas con gemas como "Cien años de soledad" en donde citan al célebre escritor colombiano Gabriel García Márquez. Ocaso 2012, en una especie de declaración de principios, comienza el disco tarareando aquel tema de una película de Tom Hanks en donde hace de productor de un grupo de los sesenta que sólo consiguió un único hit. En "Sometimes" coquetean con el reggae y cantan en un inglés argentinizado y en "Amanecer" se escabullen en los terrenos antes explorados por Los Tipitos con un piano que estremece hasta las entrañas con unos 30 segundos iniciales imperdibles. "Yugular" huele a una cantante de color perdida en un perdido bar en donde canta para una veintena de borrachos que le piden que se quite sus ropas y ella los complace mientras deja caer por sus mejillas unas dulces lágrimas. He aquí una idea que les concedo a Ocaso para grabar el video de este tema que huele a tragedia, sangre y muerte. En "Licor" se dan una vuelta por el panteón del rock clásico con una guitarra aceitada para la ocasión que da pie a la entrada de una dulce voz que habla del pasado y del viento: "Una canción llena de licor y un montón de cosas caen por el balcón, tuvo que morir de amor". A esta altura del disco, estos chicos merecen unos fuertes aplausos porque cumplieron entregando una de las mejores canciones del 2006/2007 del rock hecho en la Argentina.
"Cuestión de piel" suena funk y se autodeclaran "hermosos perdedores" con eso de "este sillón de los perdedores" en ese patio en donde juegan al fútbol Nick Cave, Lou Reed, Ian Curtis y los Echo and the Bunnymen. "Mapas de Sal" podría ser traducida al inglés para que Coldplay la distribuya por los grandes estadios del mundo bajo la envidiosa mirada de Bono y de los gorditos de Keane. En fin, 11 grandes canciones, 11 hermosos climas de 3 a 4 minutos, para escuchar por la mañana de un día lluvioso, en una pesada noche de frustraciones o cuando el alma necesite expresar sus penas o el cuerpo se sienta melancólico. Un disco que no tiene desperdicio alguno.
La banda aporta su mirada al rock con impronta beatle y conjuga bellas melodías y una melancolía inusual en el pop de estas pampas con gemas como "Cien años de soledad" en donde citan al célebre escritor colombiano Gabriel García Márquez. Ocaso 2012, en una especie de declaración de principios, comienza el disco tarareando aquel tema de una película de Tom Hanks en donde hace de productor de un grupo de los sesenta que sólo consiguió un único hit. En "Sometimes" coquetean con el reggae y cantan en un inglés argentinizado y en "Amanecer" se escabullen en los terrenos antes explorados por Los Tipitos con un piano que estremece hasta las entrañas con unos 30 segundos iniciales imperdibles. "Yugular" huele a una cantante de color perdida en un perdido bar en donde canta para una veintena de borrachos que le piden que se quite sus ropas y ella los complace mientras deja caer por sus mejillas unas dulces lágrimas. He aquí una idea que les concedo a Ocaso para grabar el video de este tema que huele a tragedia, sangre y muerte. En "Licor" se dan una vuelta por el panteón del rock clásico con una guitarra aceitada para la ocasión que da pie a la entrada de una dulce voz que habla del pasado y del viento: "Una canción llena de licor y un montón de cosas caen por el balcón, tuvo que morir de amor". A esta altura del disco, estos chicos merecen unos fuertes aplausos porque cumplieron entregando una de las mejores canciones del 2006/2007 del rock hecho en la Argentina.
"Cuestión de piel" suena funk y se autodeclaran "hermosos perdedores" con eso de "este sillón de los perdedores" en ese patio en donde juegan al fútbol Nick Cave, Lou Reed, Ian Curtis y los Echo and the Bunnymen. "Mapas de Sal" podría ser traducida al inglés para que Coldplay la distribuya por los grandes estadios del mundo bajo la envidiosa mirada de Bono y de los gorditos de Keane. En fin, 11 grandes canciones, 11 hermosos climas de 3 a 4 minutos, para escuchar por la mañana de un día lluvioso, en una pesada noche de frustraciones o cuando el alma necesite expresar sus penas o el cuerpo se sienta melancólico. Un disco que no tiene desperdicio alguno.
Por Luis Gasulla



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